A Luis y a Julio.
Tu mano sale de mi boca. Siento mis dientes por la presión de tu dedo en mis labios. tu mirada sigue el trazado de tu dedo, la mía sigue el movimiento de tu pupila, que imitando el gesto de tu boca, feliz sonríe.
De la misma forma siento el leve roce de tus pies. Y te creo cerca sin saber exactamente donde vaga tu mente. E imagino que me has seguido en ese viaje a un lugar tan lejano como nuestro encuentro. Y me recreo pensando que mi sueño y el tuyo comparten un mismo espacio en la nada. Y que mi rosa de los vientos solo me dirige a ti y que la tuya también tiene una misma dirección. Que convergemos en el mismo punto en que tu dedo concurre con mi boca.
[La vida está a ese paso que no damos.]
