28 noviembre 2011

La realidad: la entidad de la sombra

Foto extraída de: Entre la realidad y el deseo.
Y la realidad que golpea a los lados del barco.

Angustia. Miedo. ¿Cómo estamos todavía en eso? Tan lejos he llegado en mi afán de no estar cerca que no me he dado cuenta de que nada ha cambiado. Que por mucho que quiera lo que dejé es lo que hay. Incluso, lo que dejé es lo que creen que hay. Para mí está incluso incrementado por el tiempo: Es mucho peor que todavía siga pasando, aunque pase lo mismo.

Lo intentamos. Mirar solo lo que estamos viviendo, mirar hacia adelante solo en la parte donde estamos viendo luz. Pero se oyen gritos desde las sombras. Te dan ganas de meter la mano, sin mirar, en esa parte oscura y sacar de ahí el horror, o quizá de dejar de mirar la luz y volver a la sombra. Y ver quién grita, y ver quién llora, y ver al final que por mucha gracia que te haga la luz no es más que reflejo en lo opaco. Que la luz no es nada en sí misma pero sí lo es la sombra.

Que es posible que lo que merece verdadera consideración en esta vida sea lo oscuro, lo trágico, lo horroroso. Que cuando algo de eso se da, todo lo bueno se queda en trivial, en banal, en absurdo, en reflejo, en prescindible.

Que no hay nada más prescindible que la felicidad. Que ser felices en un momento dado nos llena de culpa, como si estuviésemos olvidando que no merecemos esos momentos de goce, que deberíamos estar preocupados, que deberíamos meter la cabeza, entristecernos y aguantar los golpes.

Que cómo es posible que todo lo que nos golpea nos hace fuertes y aquello que nos trata con delicadeza nos debilita.

Que sí, que la luz está muy bien pero que la mayor parte del tiempo es artificial. Que no siempre hay luz naturalmente. Pero que siempre, necesariamente, hay sombra. Siempre.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Siento un magnetismo especial hacia la oscuridad y todo lo que sea lumpen. Ser feliz está muy bien y todo eso,( bla, bla,bla), pero buscar en la oscuridad me atrae más que mirar a la luz, que a veces es cegadora.

Azul oscuro casi negro.

Anónimo dijo...

No hay manera de expresarlo mejor, me ha encantando, y tienen tanta razon esas palabras...

Anónimo dijo...

Por cierto, a veces me da tiempo a pararme a respirar, y analizo lo mucho q me gusta mi vida actual, repaso y me encuentro con q toda mi vida esta siendo buena pues conservo y añoro recuerdos geniales...justo ahí te echo de menos... ALR

...Carmen... dijo...

Seremos siempre el resquicio donde descansar de tanta felicidad, ALR.