viernes, 14 de julio de 2006

Recuerdos Vacíos

Mucho tiempo deseando reencontrarte con alguien que llega a olvidarse. De repente, un día, lo ves. Él no te ve a ti. No hablas con él, ni lo saludas, ni siquiera lo observas durante mucho tiempo, sólo lo ves, de lejos, casi sin querer. Incluso, después de un tiempo pensando que lo has visto, dudas si era él.
Lo has visto entrando en un café y entras. Está tan abarrotado que no lo ves. Pero no lo buscas. No sabes si seguirá allí. Te sigue temblando el aliento.
Quizá no necesites nada más. Quizá lo que querías es calmar el ansia de... ¿de qué? ¿El ansia de verlo? Ni siquiera sabes si lo has visto. ¿El ansia de saber si estaba bien? No lo sabes... Quizá el ansia de no saber ya si existe o no. No formaba parte de tu imaginación.
Sales del café. Buscas de nuevo su mirada entre la luz. No hay indicios de que esté por allí y decides seguir caminando. Olvidar la anécdota. Clasificar el café entre recuerdos que no se vivieron, recuerdos vacíos. Volver a la nostalgia de lo que nunca ocurrió... (quizá también se llame deseo...) Y aquí preguntarte si estás lo suficientemente cuerda...


[Si supieras que has pasado por mi vida poblando mis canciones... desbancando heridas...] J. A. Delgado

6 comentarios:

guajuca dijo...

Si supieras que te extraño... si supieras...

Bonita canción, pese a ser desgarradora...

Los recuerdos nunca están vacíos... si acaso, demasiado llenos... Bemdito mundo el de los locos... a veces son los más cuerdos...

Un abrazo

Bea dijo...

No sabría contar las veces que me pasa eso en esta ciudad... a veces es como si me persiguieran fantasmas... no soy capaz de cruzar ciertos lugares... siempre se me antoja que cruza por delante de mí y me hace detenerme en seco... y me hace recordar... recuerdos de los vividos y de los no vividos y que ya no se vivirán...
Qué coñazo te acabo de soltar. Perdona.

Aunque no sea el mismo contexto, te la canto: "Si supieras, que te extraño..."

Quiero verte. Este fin de semana aterrizo en Córdoba así que va a estar complicao...mejor, en dos semanas estoy de vacaciones haciéndote proposiciones muy muy muy indecentes... ya sabes que soy una mala influencia...jejejeje...

Un abrazo gigante, como tú.

LR dijo...

Cuando pasan estas cosas, es como si uno se reencontrara con un recuerdo y no con una persona...

Una vez, en una tienda de libros, mientras hurgaba los estantes, me crucé en uno de los pasillos (muy angosto) con una mujer a la que había querido muchísimo. Nos quedamos congelados mirándonos. No nos dijimos nada, sólo nos miramos. 2 años o 10 minutos o 5 segundos, no sé por cuanto tiempo.
Muchas veces llego a creer que es un recuerdo que me inventé, y que ese encuentro nunca sucedió.

En fin...
Besito

...Carmen... dijo...

Guajuca... Quizá los recuerdos no estén vacíos de sentimiento pero, a veces, están vacíos de realidad ¿no crees?
Un besito...

Bita... Quiero vivir recuerdos contigo!! Ven!! Ya sabes que siempre digo sí... jajaja
Un beso.

Lr, importa mucho si se dio o no ese encuentro...?
No te parece que la sola idea que te has formado es hiriente y real...?
Sí, a veces pasa que sólo recordamos los recuerdos...
Besitos!

LR dijo...

No sé si llega a ser relevante que el encuentro se haya materializado o no, o si la idea que pude haberme formado sea hiriente y real...
En todo caso, la pregunta que seguirá flotando será: por qué fuimos incapaces de hablarnos??
Tal vez porque no había nada que decir...? Tal vez porque había demasiado??
Besitos inclasificables

...Carmen... dijo...

O quizás lo que hubiese o no que decir no era necesario... y el silencio lo explicaba mejor...
Besito