miércoles, 28 de mayo de 2008

¡¡Hasta aquí!! (I)


Enamorarse está muy bien, sí. Y no solo enamorarse... todos esos sentimientos maravillosos de paz y armonía con el prójimo están sumamente bien. Pero una cosa es tener sentimientos buenos hacia los demás, desear lo mejor, estar ahí, autoconvencerte de que actuar con bondad es la mejor forma de devolver una traición (sí, he llegado a pensar eso...); y otra cosa muy distinta es hacer el tonto. A ver, se acabaron las estrategias.
Llegué a un punto (y estoy escribiendo en primera persona, y no en segunda como hago en el blog) en que planeé una serie de estratagemas para cerrar una página que se me hacía cuesta arriba. Esos planes estaban dirigidos básicamente a no hacerme daño ni a corto ni a largo plazo, así que debían evitarme el dolor de la ausencia inmediata, pero también debían hacer que me acostumbrase a una separación real. Bien, han servido quizá para lo primero, en aquel momento no lo pasé mal, en aquel momento ni siquiera sentía... pero, por el contrario, no me han ayudado a asimilar nada, y eso solo se ha debido a que he sido tan tonta de ir sustituyendo unos sentimientos por otros, y ahí me he quedado: en el mismo sitio.
Pero ¡¡¡hasta aquí!!! Y hablo totalmente movida por la Ira. Hablo con absoluta convicción de que estoy siendo poseída por la fatal y desagarradora sed de "estrangulamiento" (para ser más exactos con la imagen que se me forma en la cabeza). Porque no creo que nadie pueda decirme que la paciencia sea infinita. Nadie podrá asegurar que el más noble de los sentimientos no pueda ser reemplazado de la noche a la mañana por un odio extremo. Todo gracias a la ira.
Y me arrepentiré de esto cuando recapacite y me vuelva a invadir el sentimiento de culpa por todo el agradecimiento acumulado, pero, sinceramente, el agradecimiento no puede vetarme siempre todas las pasiones del alma, y después de esta semana puedo decir sin vacilar que ¡¡hasta aquí la flaqueza!!
Ahora, sin hablar solo de mí: 'A perturbación ciclónica en el seno ambiental, rostro jocundo' :-). Vamos, que 'al mal tiempo, buena cara'. Que si tenemos un 'no' por un camino, tendremos mil caminos más con 'síes'. Que las relaciones que se complican, las que se acaban resintiendo de una falta absoluta de sinceridad y complicidad, a las que les falta confianza, esas, esas no merecen ser relaciones, rebajarlas a un nivel inferior, como poco rebajarlas a un nivel no trascendente en tu vida. Que quede claro que lo que no te aporta nada bueno, no vas a dejarle que te aporte nada malo, así de lógico: aplastante.
Porque para problemas: la vida. Para comernos la cabeza: la literatura.

11 comentarios:

valeria dijo...

Buenos días florecilla. Se puede decir más alto pero no más claro. No sabes lo que te entiendo. Ahora bien. La ira debe ser medida. O mejor aún, yo la transformaría en indiferencia. Sentimientos en estado catatónico. Pero es casi imposible. A mi me cuesta "irearme". Me sumo más bien en la impotencia. Claro que la ira es más potente y a la larga puede dar más frutos. Cambiar unos sentimientos por otros... Yo creo que el desamor tiene una duración limitada, pequeña. El problema es que nos empeñamos en seguir en él, porque en el fondo estamos pensando en alguien, sigue habiendo un grumo de ilusión. El hecho de vernos solos, sin alicientes amorosos por delante duele. O algo así. Más o menos. Ni idea. Hala, lo dejo, que me estoy liando, jajaja.

...Carmen... dijo...

Quizá sí. Eso de no tener nada en qué entretenerte... qué triste para la otra parte que solo estén por ti por entretenimiento... pero así es. Genial. Besitos.

...Carmen... dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

CREO que cuando duele el dolor... hay que enfrentarlo¡¡ a pesar de la IMPOTENCIA, LA INMOVILIDAD, LA RABIA (SÁCALA, contra lo que sea, como sea, cuando sea).

Supongo que las huidas forman parte de la "terapia" y es que ALGO HAY QUE HACER; grita, habla...

El agradecimiento siempre estará ahí, con todos los topicazos pero hay que "sobrevivir en este carpe diem" porque "tempus fugit"; así que "muerde" la VIDA y regalate-nos todo lo que ERES.

BESITOS (confía en las heridas que cicatrizan y en el magnífico médico que SOMOS CADA UNO)

Anónimo dijo...

en la escritura, como en la "peña y la im-provisación", te puedes refugiar...

tb en los cafés y tés para HABLAR DESDE DENTRO, cuenta conmigo
( aunque nos conozcamos hace poquito).CREO en la sintonía especial que surge, en las buenas vibraciones, en las afinidades y entregas, en el compartir sincero, en REIRSE DE TODO Y PRIMERO DE UNO MISMO

estoy cuando quieras en esta "tabla" que es o no metafórica

"anónima" con pistas, por pudor y problemillas tésnicos con la web y @

venga esos ánimos... y esos Folios
DEMUESTRA LA FUERZA QUE TIENES, ENTRE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

Anónimo dijo...

en la escritura, como en la "peña y la im-provisación", te puedes refugiar...

tb en los cafés y tés para HABLAR DESDE DENTRO, cuenta conmigo
( aunque nos conozcamos hace poquito).CREO en la sintonía especial que surge, en las buenas vibraciones, en las afinidades y entregas, en el compartir sincero, en REIRSE DE TODO Y PRIMERO DE UNO MISMO

estoy cuando quieras en esta "tabla" que es o no metafórica

"anónima" con pistas, por pudor y problemillas tésnicos con la web y @

venga esos ánimos... y esos Folios
DEMUESTRA LA FUERZA QUE TIENES, ENTRE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

miguel ángel zapata dijo...

Varias cosas:
-Cosa 1: referente cinematográfico, "Seven", de David Fincher, una frase en el clímax final de boca del psicópata fabuloso que encarna Kevin Spacey: "¡Que estalle la Ira...!". Es precisa la explosión, la devastación, el sistemático derrumbe de todo para crear un espacio nuevo desde las ruinas. Ahora bien, asegúrate de que tras la genial demostración de arte dramático de alta escuela, queda algo en pie sobre lo que poder alzar un nuevo espectáculo, esta vez sí, de triunfo esplendoroso del Doctor Amor. He ahí el Triunfo, sin Operaciones ni nominaciones.
-Cosa 2: recrearse en la tragedia (Esquilo ya iba por ahí) es el mejor camino para alcanzar un rol, darle consistencia a la vida, peso, lastre; nos gusta sufrir porque otorga una importancia cósmica a nuestros fracasos y hace de la existencia, aun mísera, una pasión que llena todos y cada uno de los vacíos vitales con relampagueos eléctricos. ¡Sufrid, sufrid, malditos! (que luego sabreis lo que es gozar)
-Cosa 3: pues eso.
PD.: un abrazo, Carmen (si fuera Valeria te llamaría florecilla, pero no lo soy, claro)

...Carmen... dijo...

Mil gracias selvalunar... jajaja, cuento contigo claro. De todas formas no temas, tengo mucho refugio, lo escribí ayer fue movida por la ira, por el momento, por un instante que... sin embargo, no diría nada, aunque me reobosen las ganas de gritar improperios frente a todos! Genial, el rato que pasé ayer contigo, me gustó conocerte, y yo también creo en las buenas vibraciones... por cierto ya hablaremos sobre algún posible plan que dejamos en el aire...

Miguel Ángel gracias por el comentario. Me ha encantado que te decantes por ese "Sufrid, sufrid, malditos!" Se intenta luchar contra eso del sufrir, y sin embargo, es el estado natural del hombre, ya lo era en las tragedias griegas clásicas como tú dices.
Espero que después de todo esto se pueda empezar de nuevo, aunque espero que tarde porque a mí todo esto me agota muchísimo... y no estoy tan segura de que la siguiente representación fuese un triunfo.
Mil besos flor, o Miguel Ángel...

Cris dijo...

Si la ira sirve para que los ojos se abran a la verdad, bendita sea!
Que el agradecimiento y el amor no se mezclen. Se puede estar muy agradecido a una persona por alguna o más de una cosa, pero saber que esa persona para ciertas cosas, o al menos para ciertas cosas contigo, como que no vale.
Me encantó una cosa que dijo uno de los del Canal Sur el otro dia: que el armario lo tenemos llenos de ex a los que odiamos. Ja,ja,ja!!!
En fin, recupérate.
Besos

Cris dijo...

Pero hay un HASTA AQUI II?
Espero que no incluya una reyerta callejera o algo asi...

...Carmen... dijo...

Gracias Cris! La ira tiene que servir para eso... por fa que sirva!! jajaja
Nada de odio... necesitamos profesar una indiferencia que duela...
Y bueno sí, habrá más ¡¡hasta aquí!! seguro... Es un hasta allí, jajaja
Besitos!