miércoles, 13 de abril de 2011
El hijo del silencio
martes, 29 de marzo de 2011
a wild patience has taken me this far
Adrienne Rich.
la paciencia la paciencia salvaje
un dolor me ha traído hasta aquí
ves aquí estoy he caminado
la paciencia eso es la paciencia
Llego a la Biblioteca de Andalucía temprano. No hay nadie. Parada en el café de enfrente. Friebe primero, luego Talián. Los veo pasar, los veo volver. Se sientan conmigo en la terraza. Se levantan: ha llegado Mónica. Ahora os veo.
volando hasta tus ojos ves
la vieja y la calle cayendo los soportales
un perro impaciente los adoquines adecuados
además de la ventana de nuestra ventana
miramos para ver ves
Nos sentamos. La sala está siendo preparada para algo distinto a lo habitual. Juan Carlos prepara la cámara, Mónica la garganta, Rojo saluda a sus amigos.
ves estamos predestinados al domingo
al domingo de habitación vacía
Empiezan a entrar caras conocidas. Nos conocemos todos y todos estamos en la ruta, pocas veces nos reunimos tantos. Talián saluda a sus amigos.
a esto lo llamamos paraíso paraíso
paraíso es el tiempo entre cortinas
La Francés tiene un tono de voz elegante y una lectura peculiar. Talián disfruta en cada palabra que saborea. Se compenetran, se siente la armonía, se buscan, se esperan.
la espera el repiqueteo de tus botas
sobre el escenario
tu mirada a la ventana
siempre a la ventana
Abril ríe. Se divierte. Estruja la paciencia salvaje. Recital a tres voces. Marta entra y sale.
ESTRAGON: Nothing to be done
Samuel Beckett y tengo que gritar gritar a
gritar fuerte para romper los cristales
de este tiempo que se entretiene tanto
de este tiempo aburrido lento muerto
Rojo levanta la mirada. Ortega está en la última fila, junto a Cundari que está detrás de Bozalongo que está junto a mí que estoy junto a Marta que está detrás Cáliz.
y leo las palabras de un desconocido
es cosa natural que los hombres se
reúnan cuando se acerca la noche Joseph
Joubert pero aquí no hay nadie y tras
Se piden bises, se lee Lisboa, se cuentan anécdotas. Hay risas. La paciencia de los que leen es infinita y agradecida. El entusiasmo de los que escuchan es generoso y divertido.
queda la espera y el olvido
queda mi casa limpia mi casa
esqueleto llena de miradas
Hay dos bandos de amigos de noches distintas. Hay dos complicidades de realidades paralelas. Un solo Miguel. Hay un orgullo indisoluble. Sonrisas. Satisfacciones.
queda el bostezo el sueño la cama
mira ves oyes mañana será otro día mañana
queda la paciencia la paciencia enraizada
en cada poro del nosotros
la salvaje la salvaje paciencia
queda
[Lectura de Ángel Talián en la Biblioteca de Andalucía, el 26 de marzo de 2011, presentado por Mónica Francés, coordinado y organizado por Juan Carlos Friebe. Textos y citas robados de La Paciencia Salvaje, Ángel Talián].
miércoles, 16 de marzo de 2011
Anacronismo, por Andrés Neuman.
Tragedia Belga
La semana pasada Marleen Temmerman, presunta senadora y presunta socialista, invocando presuntamente el teatro griego, propuso que las mujeres belgas se declaren en huelga sexual hasta que su país alcance un acuerdo para formar gobierno. Era difícil retroceder tantos siglos en un solo gesto, pero la señora senadora lo logró con una facilidad digna de mejores causas. Con su proclama, la trágica Marleen dio por sentado: 1- Que la negociación política es esencialmente cosa de hombres; 2- Que el rol de las mujeres es esencialmente privado y conyugal; 3- Que todos los negociadores políticos son heterosexuales; 4- Que todas las mujeres follan, cogen, tiran, fornican, neuken, como una abnegada concesión al varón; pero que ellas nunca, jamás de los jamases, imposible, nooit!, lo hacen por placer propio. Te prometo, Marleen, seguir tu ejemplo. Me abstendré sexualmente hasta que renuncies a tu escaño de senadora socialista.
En fin, Andrés lo deja claro. Yo me declaro en huelga de abstinencia hasta que todo se regularice. A lo discriminación positiva a la que nos instan las falsas feministas.
domingo, 13 de marzo de 2011
Conservación de los recuerdos.

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones". Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempres de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
[Imagen René Magritte,
porque es la esencia de la tristeza del cronopio]
martes, 1 de marzo de 2011
La inmortalidad de los gramáticos
miércoles, 19 de enero de 2011
Siempre es ficción
"Somos ficción y realidad al mismo tiempo," ha dicho Sergio Pàmies en la Vanguardia unos meses atrás. Y no decía nada nuevo.
A Pessoa lo relacionamos siempre con esa idea del poeta como fingidor. Y no sólo el poeta luso se obsesionó con la idea de intercambio entre un mundo y el otro.
Ayer un buen amigo y pensador decía que no se trata de confusión entre la realidad y la ficción sino de "usar los términos de uno para abordar el otro" (M. A. Arcas).
El poeta, el escritor en general, necesita del discurso de la ficción para entrar en la realidad que mejor conoce. La realidad inabordable de la que hacemos alarde a lo largo de la vida. Esa realidad que nos limita, nos carga de pesares, nos estimula.
Sin embargo, el sueño de cualquier fingidor es vivir en la ficción. Y se hace ficción al andar, caminante.
Vivimos como queremos escribir y escribimos lo que queremos vivir. No hablo de transgredir en ningún momento los límites del ser y el soñar, digo simplemente que la sensación interna de estar es un vaivén de necesidades difícilmente abarcables desde una única posición extrema.
Como A lleva a B, B no iba a ser menos. En la vida real, el que vive se ilusiona constantemente con ser ficción. Il mestiere di vivere, por ejemplo, ha sido una de esas obras en que su autor se presenta como autobiógrafo y se discute hasta la saciedad qué había de real y qué de ficción. No obstante, Pavese siempre ha defendido una vida de novela. Una vida romántica increíble, de la que no podemos estar seguros más que de algunos datos comprobables.
Dice Darío Villanueva, citando a Doctorow, también en la Vanguardia, que "ya no hay ficción o no ficción, sólo narrativa."
Recuerdo hace pocos años en una clase de Teoría de la literatura que me quedé impresionada por uno de los argumentos de la profesora. Se abrió ante mí un mundo maravilloso de posibilidades. La exposición del concepto "pacto de ficción." Se trataba, creí entender que decía ella, de que a través de la verosimilitud autor y lector pactasen que la ficción es un hecho real, disfrazado. Los dos saben que es ficción pero "se comprometen" a mantenerlo en secreto. A mí, me venía en mente otra posibilidad. La realidad, al final, podría asimismo ser un pacto entre autor y lector (que coinciden en este caso) de mantener en secreto la ficción que la teje.
Vivirían de esto los psicólogos. Toda historieta humana es susceptible de sacar a su paso ficciones subjetivas. Las mismas ficciones que forman parte del discurso de realidad.
¿Nos sorprendemos, entonces, de la mentira?
Traigo de nuevo a colación El Quijote. Ya he hablado de la mentira de El Quijote y ya he dedicado una entrada a Dostoievski hablando sobre la mentira y El Quijote. Pero, es necesario volver una y otra vez a Cervantes. No hay mejor pacto de ficción que el de esta obra. No es cuestión de pensar si los protagonistas son reales o no. No importa eso. En esta obra el pacto de ficción se deshace dentro. Es el protagonista del libro el que duda de su propia ficción.
De esta parte del pacto se podría encontrar también aquel Augusto Paez que se rebela ante Unamuno en Niebla.
Estoy en la mentira. Busco vivir una ficción.
domingo, 26 de diciembre de 2010
jueves, 23 de diciembre de 2010
Tengo mi navidad.
Volverán las oscuras golondrinas. Hemos crecido y nos hemos hecho adultos, pero llegará un momento en que volvamos a ser niños, porque eso ocurre cuando nos hacemos viejos, y entonces volveremos a jugar en algún hueco de escalera, volveremos a sacar las ollas de la tita Lola, y los playmoviles, y nos volveremos a pelear por aquel maldito pato. Yo te esperaré, que llegaré antes, sentada en la "grailla" de la abuela con un bocadillo de atún, el tuyo de queso estará sobre la mesa.
¿Nos tomaremos un café estos días de nostalgia? Será un café, o será una pizza en Pericote, o será una cocacola en Alacant, pero será al fin y al cabo lo que da sentido para mí a que estas dos semanas puedan ser diferentes. Eres mi navidad.
jueves, 7 de octubre de 2010
La mentira se salva por otra mentira.
Un día Don Quijote, el caballero tan conocido, el más magnánimo caballero que jamás haya existido, vagabundeando con su fiel escudero Sancho, tuvo un ataque de perplejidad. Había leído que sus predecesores de los tiempos antiguos, por ejemplo, Amadís de Gaula, habían tenido a veces que luchar durante años enteros con cien mil soldados enviados contra ellos por las potencias infernales o los magos. Ordinariamente, un caballero que tropieza con semejante ejército de réprobos saca su espada, invoca en su ayuda el nombre de su dama y se lanza solo en medio de sus enemigos, a los que extermina, sin dejar uno. Todo esto estaba bien claro; pero aquel día, Don Quijote permaneció pensativo. ¿Cómo querían que un caballero, por fuerte y valiente que fuese, exterminase a cien mil adversarios en un solo combate de veinticuatro horas? Se necesita tiempo para matar a cada hombre; para matar a cien mil hace falta un tiempo inmenso. ¿Cómo podía ocurrir todo aquello?
"Ya he salido de mi perplejidad, amigo Sancho, dijo al fin Don Quijote; esos ejércitos eran diabólicos; por lo tanto imaginarios; los hombres que los componían no eran más que una creación de la magia; sus cuerpos no se parecían a los nuestros; tenían más analogía con los de los moluscos, los gusanos o las arañas. De tal modo, que la espada de los caballeros los cortaba de un solo golpe sin encontrar más resistencia que la del aire. Y siendo así, podían matar tres, cuatro y hasta diez de esos guerreros de una sola estocada. Así es como resultaba fácil deshacerse, en algunas horas, de ejércitos de ese género".
En esto, el autor de Don Quijote, gran poeta y profundo observador del corazón humano, ha comprendido uno de los aspectos más misteriosos de nuestros espíritus. Ya no se escriben libros como aquel. Veréis en Don Quijote, en cada página, revelados los más secretos arcanos del alma humana. Notad que ese Sancho, el escudero, es la personificación del buen sentido, de la prudencia, de la astucia, y que, sin embargo, se ha convertido en compañero del hombre más loco del mundo; ¡precisamente él, y ningún otro! A cada instante engaña a su amo, lo engaña como a un niño pequeño; pero al mismo tiempo se siente lleno de admiración por la grandeza de su corazón y cree reales todos sus sueños fantásticos; no duda ni un minuto el que su amo no llegue a conquistarle una ínsula.
Es de desear que nuestra juventud adquiera un serio conocimiento de las grandes obras de la literatura universal. Yo no sé lo que les enseñan hoy a los jóvenes como literatura, pero el estudio de Don Quijote, uno de los libros más geniales y también de los más tristes que haya producido el genio humano, es muy capaz de educar la inteligencia de un adolescente. Verá allí, entre otras cosas, que las más hermosas cualidades del hombre pueden llegar a ser inútiles, excitar la risa de la Humanidad, si el que las posee no sabe penetrar el sentido verdadero de las cosas y hallar la "palabra nueva" que debe pronunciar...
Aparte de eso, yo no he querido decir más que una cosa; a saber: que el hombre que puso en acción los sueños más locos, los más fantásticos, llega de pronto a la duda y a la perplejidad. Toda su fe ha desaparecido, y no porque lo absurdo de su locura le haya sido revelado, sino porque una circunstancia secundaria aclara momentáneamente su inteligencia. Este hombre de ideas de otro mundo experimenta súbitamente la nostalgia de lo real. Si libros que él venera como verídicos le han engañado una vez, pueden engañarle siempre; quizá todo lo que contienen es mentira. ¿Cómo volver a la verdad? Cree volver a ella imaginando un absurdo mayor que el primero. Los centenares de miles de hombres evocados por los magos tendrán cuerpos de moluscos, y la espada del buen caballero trabajará diez veces más deprisa en su faena. Su necesidad de semejanza quedará satisfecha. Tendrá derecho a creer en el primer sueño gracias al segundo, mucho más ridículo.
Interrogaos a vosotros mismos y ved si cien veces no os ha ocurrido lo mismo. ¿Os habéis sentido enamorados de una idea, de un proyecto, de una mujer? ¿Habéis tenido una duda? Os habéis cuidado de crearos una ilusión más engañosa que la primera, que os habrá permitido continuar estando enamorados y desprenderos de la duda.
martes, 5 de octubre de 2010
brújula del insomnio

domingo, 4 de julio de 2010
De aprender a dejar Roma.

Aún recuerdas cuando por primera vez intentaste comunicarte en un idioma ajeno. Y una vez que consigues casi dominarlo, lo recuerdas cada vez que tienes una duda idiomática.
Recuerdas como empezaste a vivir entre desconocidos. Cómo hiciste de ellos familia. Cómo la vida te brindaba la oportunidad de elegir a la gente que te rodeaba. Modulabas paso a paso tu alrededor y creabas una vida que te acompañaría casi un año.
Ahora, miras atrás y sonríes. Has amado con intensidad gracias a todas las lágrimas que has sido incapaz de controlar. Echarás de menos a los que se han clavado dentro como amigos y a los que les has cogido cariño. Agradeces al amor que se haya portado mal, que no te haya dado tregua, que haya hecho lo posible por herirte, que casi haya destrozado tu confianza y tu seguridad, porque cuando te vayas el recuerdo será el mismo que ahora: un recuerdo de felicidad lejano que se ha desvanecido y nada ha tenido que ver con la distancia (espacial).
Pensarás cada noche al acostarte que será una noche menos. Y pasarás cada día pensando que es un día más por aprovechar. Sentirás la angustia de la impotencia. Los días que quedan son menos. Tratarás en cada situación de fijar en el recuerdo esa imagen que te gusta, despacio, para que no se escape, para poder recordarla cuando no tengas nada delante.
Pero a pesar de todo, la adrenalina sale y cada plan que organizas se vuelve trascendental y lo disfrutas. Es el momento de no vacilar y tomar cada oportunidad como decisiva y como parte importante de una vida que no acaba sino que comienza de nuevo cargando a la espalda las sensaciones de una experiencia única.
miércoles, 19 de mayo de 2010
El koala de mi armario.
Un koala vive en mi armario. Sé que suena extraño pero una noche, a las cinco de la mañana, un ruido me despertó. Cuando abrí los ojos no di crédito a lo que veía: un koala se dirigía haciendo eses hacia mi armario. Lo abrió, se acurrucó entre la ropa plegada y cerró la puerta. En un principio pensé que soñaba pero, tras levantarme a comprobarlo, me di cuenta de que tenía al animal viviendo en el armario desde vete a saber cuándo. Como dormía plácidamente, me dio pena despertarlo. Así que cerré la puerta y me acosté pensando en qué le diría al día siguiente. Pero cuando amaneció no se me ocurrió qué decirle (¿qué se le dice a un koala que vive en tu armario?) y así fueron pasando los días. Poco a poco le fui haciendo espacio para que estuviera más cómodo. Nunca le dije nada. Incluso alguna noche, cuando tardaba en llegar, me preocupaba y no apagaba la luz hasta que lo veía aparecer mientras me hacía el dormido. Si llegaba muy borracho hasta le ayudaba a subir con la seguridad de que al día siguiente no se acordaría. Él sabe que yo sé que existe, pero hemos llegado al trato no oral (ni escrito) de ignorarnos. Escribo esto en un papel mientras como en la mesa. Él está sentado enfrente de mí, masticando hojas, justo delante de la tele. Yo hago como que no le veo.
domingo, 16 de mayo de 2010
Cuando hace frío...
porque para mi ser adecuado a la existencia de las cosas
lo natural es lo agradable sólo porque es natural.
Acepto las dificultades de la vida porque son el destino,
lo mismo que acepto el frío excesivo en pleno invierno:
tranquilamente, sin quejarme, como quien meramente acepta,
y se alegra por el hecho de aceptar:
por el hecho sublimemente científico y difícil de aceptar lo natural e inevitable.
¿Qué son para mí las enfermedades que sufro y el mal que me sucede
sino el invierno de mi persona y de mi vida?
El invierno irregular, cuyas leyes de aparición desconozco,
pero que existe para mí en virtud de la misma fatalidad sublime,
de la misma inevitable exterioridad a mí
que el calor de la Tierra en pleno Verano
y el frío de la Tierra en el más crudo Invierno.
Acepto por carácter.
He nacido sujeto como los demás a errores y defectos,
pero nunca al error de querer comprender demasiado,
nunca al error de querer comprender sólo con la inteligencia,
nuna al defecto de exigir del Mundo
que fuese algo que no fuese el Mundo.

[Pessoa, F. Antología Poética. El poeta es un fingidor, Espasa Calpe, Madrid, 2007. Edición y Traducción de Ángel Crespo].
jueves, 15 de abril de 2010
A casa nostra, Roma.

In casa Paone si sente spesso il rumore di oggetti che cadono e si frantumano per terra. Ogni tanto,entrando in cucina,si possono vedere opere d'arte moderna come: il caffè che cola dal tavolo e lo zucchero versato sul mobile.
La delicatezza e il garbo delle padrone di casa è unica e senza precedenti, riescono a versarsi l'acqua addosso con grande eleganza!
La cosa forse più interessante è che anche gli oggetti hanno un loro ruolo in questa casa!
A partire dai brontolii del frigorifero per finire alla lavatrice fuggitrice. In tutta questa armonia e pace vivono in casa anche tre schifosi pesciolini rossi a cui elisa augura ogni mattina una lieta morte!
Ogni tanto all'alba si può intravedere un fantasma formaggino aggirarsi per la casa, lo chiamano MIO..
E nel pieno della notte da camera di carmen si possono sentire i riti satanici della vicina di casa..
Eventi soprannaturali e misteri irrisolti sono il pane quotidiano a casa Paone!
Lasciate ogni speranza voi che entrate!
lunes, 29 de marzo de 2010
¡Un koala en el armario!
sábado, 13 de marzo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
L'odio è...

(29 sett.)
Si odia ciò che si teme, ciò quindi che si può essere, che si sente di essere un poco. Si odia se stessi. Le qualità piú interessanti e fertili ci ciascuno, sono quelle che ciascuno piú odia in sé e negli altri. Perchè nell’odio c’è tutto: amore, ignoranza, mistero e ansia di conoscere e possedere. L’odio fa soffrire. Vincere l’odio è fare un passo nella conoscenza e padronanza di sé, è giustificarsi e quindi cessare di soffrire.
Soffrire è sempre colpa nostra.
(3 ott.)
Da “29 sett.” consegue che odiare è necessario. Ogni contatto con una nuova realtà comincia con l’odio. L’odio è un presupposto della conoscenza. I disagî pratici non sono odio se non in quanto escono dalla sfera dell’interesse e diventano riluttanza davanti a un ignoto, cosa che in grado > o < accade in ogni caso.
[Año 1938 del diario de Pavese: PAVESE, C. Il mestiere di vivere. Diario 1935-1950. Einaudi, Torino, 2000. (Edizione condotta sull'autografo. A cura di Marziano Guglielminetti e Laura Nay. Introduzione di Cesare Segre.)]
Passerà
Passerà. Sempre passa. Nulla dura per sempre. Ci sono delle parole che ci aiutano. Delle canzoni che magari ci aprono gli occhi. Basta così, tutti abbiamo bisogno d'un respiro.
[Ale: Auguri!!]


